Las perdidas de memoria

La pérdida de memoria es el olvido inusual de los recuerdos. Esta puede presentarse por un tiempo corto que sería una pérdida de memoria transitoria o puede ser más larga y no desaparecer con el tiempo. Una de las causas es el envejecimiento de las personas, es normal olvidar ciertas cosas o no poder recordar otras, aunque si es persistente lo mejor es acudir al médico para conocer si lo que nos pasa está entro de lo denominado normal.

Hay veces que un gran golpe en la cabeza puede provocar una amnesia temporal o en el peor de los casos permanente o distintas enfermedades como tumores o infecciones pueden provocarlas también. Si eres de los que olvidan todo o casi todo lo mejor es ejercitar la memoria con sencillos ejercicios y juegos que fortalecen los músculos y hacen que estés más receptivo a los estímulos.

Comienza colocando unas pizarras magneticas con imanes y papeles con las tareas a recordar, así es difícil que se olvide una cita importante o cualquier cosa que tengas pendiente de hacer. Realizar ejercicios mentales como juegos de recordar alimentos o figuras vistas anteriormente, hacer la lista de la compra también viene de gran ayuda para ejercer la memoria, o ya puestos realizar listas de todo lo que se te ocurra. Enumerar a los familiares por orden de nacimiento, saber todo lo que hay en la nevera o alacena o decir el nombre de los personajes de tu serie favorita. Cualquier cosa es buena para ejercitar la memoria, aunque lo principal es visitar a un médico especialista en el caso de sospechar que se tienen pérdidas de memoria.

La verdad es que hoy en día es fácil olvidar ciertas cosas pues llevamos una vida muy estresada y es fácil tener pequeños olvidos como olvidar comprar algo o llamar al fontanero. Estas pérdidas de memoria a corto plazo son consecuencia de las horas de sueño que nos faltan, o del enredo de ideas que tenemos en la cabeza o todas las actividades que tenemos que realizar durante el día.
Con una vida relajada y sin estrés estoy prácticamente segura de que los olvidos serian menos y las consecuencias menos graves. Olvidar comprar el pan o recoger la ropa de la tintorería son olvidos de todos los días, olvidos que todos tenemos y que con un poco de esfuerzo podemos erradicar de nuestras vidas, nada más sano como ejercitar el cerebro.